Los niños de teta y Pablo Ráez: mamar la solidaridad

Una de las escenas que más pueden sorprender a los occidentales cuando llegan a muchos puntos de África, es la siguiente: estábamos en misa y me fijé en una madre y su bebé recién nacido de unas semanas. A diferencia de España, en donde dar de mamar en público es casi un tabú (aunque, por otra parte, nadie critique ver mujeres en pose sensual o desnudas en la publicidad), aquí en África, al menos en las zonas rurales, es lo más natural. Teta a la demanda, y se acabó. El bebé tenía ganas de comer, la madre sacó el pecho, el niño comió, se quedó tranquilo y santas Pascuas. Nadie se hizo problema.

Que las madres den de mamar a su bebé en público es algo de lo más natural y que nadie cuestiona.

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